dijous, 28 d’abril del 2011

La cruda realidad de la Generación del 36


Por lo que nos han contado i con la información que he podido sacar de libros, he llegado a sacar varias cosas en limpio. Primero de todo, consideramos a la generación del 36 como un grupo literario que nace justo después de terminar la guerra civil española, es decir poco antes de que empiece la 2ª Guerra mundial.
Como los autores que pertenecieron a la generación del 27 se habían exiliado a otros países como México por culpa de los grandes problemas políticos, los jóvenes literatos que emergían de esa nueva generación que vivió la guerra en sus carnes, no tenían referencias anteriores ya que la censura no dejaba que llegaran las obras de sus antecesores.

El tema y el estilo de esas nuevas obras, como es evidente, se vieron enormemente marcados  por la guerra, por su crueldad y dureza, así que nacieron un tipo de obras desgarradoras, tristes, con personajes desechos y llenas de miseria.
Ese tipo de obras, aunque sonaran terribles no es más que la cruda realidad de España, pero esta es tan dura que se convierten en una crítica social, por lo que decimos que escriben Realismo comprometido.

Aunque son un poco más jóvenes, los de la generación del 27 y la generación del 36 convivieron, pero podemos decir que los del 36 son contemporáneos de los del 27, y se diferencian con ellos por dos razones:

-          Escriben mayoritariamente prosa en vez de poesía
-          Hacen una literatura comprometida con la sociedad

Algunos de los autores más importantes de dicha generación son los siguientes:

·         Joaquín Alderius                                            
·         Manuel Benavides
·         José Díaz Fernández
·         César María Arconada
·         Ramon J. Sender
·         Max Aub
·         Andrés Carranque de los Ríos
·         Francisco Ayala
Este tema me ha gustado especialmente. No por su gran nivel artístico, ni tampoco por su grandes autores que tanto me gustan algunas veces. Este teme me ha gustado gracias a la cruda realidad a la que se tenían que enfrentar estos autores que vivían en un país desolado, y que no tenían ninguna ayuda de sus antecesores por culpa del exilio. Se enfrentaban a mucho más que una crisis o una revolución. Eso era la cruda i fría realidad

dimecres, 27 d’abril del 2011

España; horrorizada y exiliada

Esta ha sido la primera semana de clases después de las pequeñas vacaciones que tuvimos para descansar. Yo he vuelto bastante preocupado con esta asignatura ya que en el segundo trimestre la suspendí, y además tuve una pequeña discusión con mi profesora de literatura por ese tema de la cual me arrepiento bastante, ya que vista des de otra perspectiva que me ha dado el tiempo he podido ver que no estaba muy acertado con mis opiniones y no tenía razón.
En esta primera clase hemos hablado ten profundamente de la Gerra civil que en momentos se me encogía el alma. La forma de tratar este tema me pareció magnifica ya que aprendi cosas que ni imaginaba, y lo más importante es que realmente esa angustia que se vivía en ese momento ha sido transmitida

Para empezar nuestra profesora, nos ha puesto en situación: tenemos que pensar que estamos en 1940, el fin de la Guerra civil española y que esta a punto de empezar la segunda Guerra Mundial. La situación actual de España se califica de lamentable, y no solo financieramente sino que sicológicamente estamos agotados per tanto sufrimiento; es decir la guerra Civil fue realmente un horror. Si solo se tratara de escombros ruinas i gente sin hogar como es fácilmente imaginable, estaríamos hablando de una situación mucho más esperanzadora de lo que realmente era en ese momento, ya que tenemos que pensar en el drama moral que supone lo que nuestra profesora Mari Carmen nos contó y que yo realmente no podía imaginar. En esa época, la gente vivía aterrerada por proteger a la familia de los extraños y hasta amigos, nunca savias quien pensaba que, i quien confesaría lo otro. Gente de la misma familia delataba que su padre era rojo o que su hermano decía tales cosas y los metían en prisión o eran fusilados. La gente realmente pasaba miedo por no morir a manos de un amigo.

En 1940, justo, hay una tarea de reconstrucción física del país, ya que mucha gente se había quedado sin casa, pero eso no era lo difícil del momento, lo difícil seria reconstruir la moral de los españoles después de una seria etapa en la que se paso miedo. Gente con implicaciones políticas se hubieron de retractar o explicar ante la justicia para no ser fusilados, y los venzidos de la guerra no volvieron a ser los mismos nunca más.
El hecho de que todo el mundo conociera a todo el mundo dificultaba más las cosas, ya que aquellos que no se habían implicado en la guerra pero tenían afinidad republicana tenían problemas para subsistir. Había una gran represión, y algún personaje importante, como Manuel de Falla huyó por miedo a los bombardeos y a la represión y se exilió fuera del país.
Las represiones fueron tales que la gente con afinidades republicana era ejecutada, pero no por el hecho político sino por falta de espacio en prisiones.

 
Esta imagen, aunque no se real, creo que retrata perfectamente lo que nuestra profesora quiso explicar hoy.

Toda esta represión junto con el miedo a ser encarcelado obligó a todos aquellos con ideales próximos a los republicanos tener que exiliarse, entre los cuales había muchos de nuestros intelectuales.

El exilio se llevo a metes brillantes a países alejados de España como Mexico que culturalmente hablando se enriquecieron enormemente, pero para España, evidentemente, este fue una grandísima pena ye que perdimos grades mentes de la cultura española. Aún así no todos marcharon, ya que había intelectuales de derechas, católicos.

Cuando en el 1941 empezó la Segunda Guerra Mundial el panorama en España era totalmente desolador tanto intelectualmente hablando como físicamente y moralmente. Eso era insufrible
Había problemas de distribución de alimentos y estos se repartían mediante cartillas de racionamiento, que hacían que las familias pasasen hambre.

La represión obligó a censurar muchas cosas, entre ellas la literatura que se vivía en ese momento, que hacía una crítica social comprometida, realista, de la situación por la que pasaba el país.

Ahora mismo no se muy bien que sentir… no paro de pensar en mi abuela i en todo lo que vivió. En lo que me ha contado, pero sobre todo en lo que no me ha contado…