Por lo que nos han contado i con la información que he podido sacar de libros, he llegado a sacar varias cosas en limpio. Primero de todo, consideramos a la generación del 36 como un grupo literario que nace justo después de terminar la guerra civil española, es decir poco antes de que empiece la 2ª Guerra mundial.
Como los autores que pertenecieron a la generación del 27 se habían exiliado a otros países como México por culpa de los grandes problemas políticos, los jóvenes literatos que emergían de esa nueva generación que vivió la guerra en sus carnes, no tenían referencias anteriores ya que la censura no dejaba que llegaran las obras de sus antecesores.
El tema y el estilo de esas nuevas obras, como es evidente, se vieron enormemente marcados por la guerra, por su crueldad y dureza, así que nacieron un tipo de obras desgarradoras, tristes, con personajes desechos y llenas de miseria.
Ese tipo de obras, aunque sonaran terribles no es más que la cruda realidad de España, pero esta es tan dura que se convierten en una crítica social, por lo que decimos que escriben Realismo comprometido.
Aunque son un poco más jóvenes, los de la generación del 27 y la generación del 36 convivieron, pero podemos decir que los del 36 son contemporáneos de los del 27, y se diferencian con ellos por dos razones:
- Escriben mayoritariamente prosa en vez de poesía
- Hacen una literatura comprometida con la sociedad
Algunos de los autores más importantes de dicha generación son los siguientes:
· Joaquín Alderius
· Manuel Benavides
· José Díaz Fernández
· César María Arconada
· Ramon J. Sender
· Max Aub
· Andrés Carranque de los Ríos
· Francisco Ayala
Este tema me ha gustado especialmente. No por su gran nivel artístico, ni tampoco por su grandes autores que tanto me gustan algunas veces. Este teme me ha gustado gracias a la cruda realidad a la que se tenían que enfrentar estos autores que vivían en un país desolado, y que no tenían ninguna ayuda de sus antecesores por culpa del exilio. Se enfrentaban a mucho más que una crisis o una revolución. Eso era la cruda i fría realidad
