dilluns, 23 de maig del 2011

Miguel Delibes Setién


Miguel Delibes Setién fue un novelista español y miembro de la Real Academia Española desde 1975 hasta su muerte, ocupando la butaca "y". Licenciado en Comercio, empezó su carrera como columnista y posterior periodista norteño de Castilla, periódico que llegó a dirigir, para pasar de forma gradual a dedicarse enteramente a la novela.
Gran conocedor de la fauna y flora de su entorno geográfico, apasionado de la caza y del mundo rural, supo plasmar en sus obras todo el relativo en Castilla y a la caza.
Se trata por lo tanto de una de las grandes figuras de la literatura española posterior a la Guerra Civil, por lo cual fue reconocido con multitud de galardones, pero su influencia va todavía más allá, puesto que diversas de sus obras han sido adaptadas al teatro o se han traído al cine, siendo premiadas en certámenes como el Festival de Cannes.
La muerte de su mujer en 1974 le marcó profundamente y en 1998 sufrió un cáncer de colon, del que nunca llegó a recuperarse completamente, lo cual detuvo prácticamente por completo su carrera literaria y le trajo a la apatía y prácticamente al ostracismo hasta su muerte en 2010.
Fue desprendido de contraer matrimonio cuando empezó la carrera literaria de Miguel **Delibes. Se inició entonces un trienio clave que marcó su carrera: en 1947 empezó a escribir su primera obra, La sombra del ciprés es alargada, y nació su hijo Miguel, que llegaría a ser un conocido biólogo. En 1948, recibió el premio Nadal por la sombra del ciprés es alargada, empezando así a despuntar en el panorama novelístico español. Poco después nació su hija Ángeles, conocida bióloga e investigadora. 1949, último año de este trienio, estuvo marcado por la publicación de un nuevo libro, Todavía es de día, que sufrió la acción de la censura. Como catedrático de Historia a la Escuela de Comercio, tuvo que enfrentarse también a los censores franquistas a la hora de tratar en sus clases el concerniente a la victoria de "los nacionales" en la Guerra Civil (victoria por la cual él mismo había combatido voluntariamente durante tres años). A mediados de año nació Germán, su tercer hijo, actualmente catedrático de Prehistoria a la Universidad de Valladolid y reconocido arqueólogo.
La caza, a la cual Delibes era un gran forofo, es un tema recurrente en sus obras.
En 1950 se inició una nueva etapa en la carrera literaria del escritor: después de sufrir un brote de tuberculosis, publicó El camino, su tercera novela, en la cual narra el proceso que sufre un niño en el descubrimiento de la vida y de la experiencia ante la amenaza de dejar el campo y marchar a la ciudad, obra que constituye su consagración definitiva en la narrativa española de la Posguerra. Este año, nació su hija Elisa, licenciada en filología hispánica y francesa.

En 1952, fue nombrado subdirector del diario El Norte de Castilla, por lo cual sus enfrentamientos con la censura se volvieron cada vez más directas y frecuentes. El escritor abrió una etapa en la cual publicaba una nueva obra de manera prácticamente anual, a saber: Mi idolatrado hijo Sisí (1953), La partida (1954), Diario de un cazador (1955) –Premio Nacional de Narrativa–, Un novelista descubre América (1956), Siestas con viento sur (1957) –Premio **Fastenrath–, Diario de un emigrante (1958) y La hoja roja (1959), de contenido existencialista, donde un fotógrafo rememora su vida al lado de la jubilación. En 1956, en pleno apogeo de este periodo, nació su hijo Juan, biólogo y forofo a la caza y la pesca como su padre,13 y ya en 1958 fue nombrado director norteño de Castilla.
En 1980, el VII Congreso Internacional de Libreros, celebrado en Valladolid, rindió homenaje al escritor. El gran título de este periodo fue Los santos inocentes, publicado en 1981, radiografía social

dilluns, 2 de maig del 2011

Novela experimental de los 60

La novela experimental surge a comienzos de los años 60 como reacción contra los defectos de la novela social: un estilo pobre, estructuras sencillas y la falta de personajes complejos. Muchos autores deciden poner fin a estas limitaciones novelísticas y empiezan una renovación, un cambio de estética. Aunque la forma será renovada, persiste la crítica social.
La renovación de la novela pretende superar el relato realista sencillo, que había sustituido al periodismo testimonial, inexistente por razones políticas en los años cuarenta y cincuenta.
En 1962 se publicó Tiempos de silencio, de Luis Martín-Santos (1924-1964), novela que revolucionó el ambiente literario por sus innovaciones formales. Esa obra inicia la nueva etapa experimental que se extiende hasta 1975.

A partir de Tiempo de silencio, y hasta mediados de los años setenta, predominan los relatos explerimentales, aunque continúan escribiéndose novelas realistas.

El formalismo dominante convierte la narración en un texto de difícil lectura, pues, en general, se considera que la técnica es el centro de interés de la novela, en detrimento de la ficción o del tema.

En 1966 aparecieron tres novelas experimentales que alcanzaron gran resonancia: Señas de identidad, de Juan Goytisolo; Últimas tardes con Teresa, de  Juan Marsé, y Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes. A partir de ese momento, y coincidiendo con el éxito de las citadas novelas hispanoamericanas, numerosos narradores de distintas generaciones se incorporaron al experimentalismo.



Características generales
  • Mayor importancia de la forma de contar que del contenido. Por lo que el argumento pierde importancia (acción mínima)
  • El protagonista es un ser borroso e inconcreto 
  • El espacio en el que todo sucede es reducido
  • El tiempo es reducido (como se observa en "Cinco horas con Mario"), no es un relato lineal, hay saltos en el tiempo (tanto retrospecciones como anticipaciones) y da una sensación de caos temporal
  • Hay reflexiones sobre la novela en la misma narración

Este tipo de novela está muy marcada por diversos aspectos extraliterarios que la influyen enormemente:
La industrialización y el desarrollo económico de ciertas partes de España, especialmente de Cataluña ya que tuvo una industrialización muy importante, y el aumento de turismo (España ofrecía turismo cultural y turismo de relax, gracias a la playa) derivan en unos cambios de mentalidad mediante los cuales la gente se concienciaba de que ir a la universidad tenía mucha importancia para poder subir socialmente por lo que hacía esfuerzos para que sus hijos pudiesen ir a la universidad.
La flexibilidad que adoptó la censura, gracias a que se aprueba la ley de prenso, permitió la publicación de novelas fuertemente censurados durante los inicios de la postguerra.
El aumento del negocio editorial español, en parte gracias a el tipo de censura (más débil) que había, contribuyó al regreso de diversos intelectuales exiliados y a la publicación de novelas latinoamericanas, europeas y norteamericanas.
La inauguración de premios literarios que fueron ganando importancia poco a poco como pueden ser el premio planeta, el premio biblioteca breve y el premio alfaguara contribuyó en el desarrollo de la novela experimental de los 60.

Autores
  • Juan Goytisolo
  • Miguel Delibes
  • Juan Marsé
  • Juan Benet
  • G. Torrente Balleste

Realismo Social


Pfffff… al empezar este movimiento, yo me preparaba para volver a sentir aquello que me había echo sentir el Tremendismo y los antecedentes históricos. Mi mente se hacía pequeña y yo intentaba olvidar a mi abuela durante una hora, ya que sino hasta llegaba a sufrir. Por suerte este movimiento se relajo un poco. Las cosas en España ivan mejor…relativamente, y en mi cabeza también.
El Realismo Social es un movimiento de postguerra que relaja un poco la escabrosidad que aparece en el Tremendismo. Además aunque se desarrolla en una España aún bastante dañada por la Guerra Civil este se sitúa en un momento en el cual el país se empieza a recuperar a pesar de que muy efímeramente pero ya es un inicio hacia la recuperación después del grado de destrucción y pesimismo que hay durante la primera generación de postguerra.

El Realismo Social fue un género literario que correspondió a la segunda generación novelística de la postguerra. Se inicia en España durante los años 50 y por eso también se la conoce como la generación de medio siglo. Otra vez la novela precursora de este género y una de las que tiene mayor importancia es una obra de Camilo José Cela llamada “La Colmena”, de la que hablo brevemente en entradas posteriores al hablar de Camilo José Cela.

Las novelas escritas en este periodo, hacen una denuncia social. Si en el Tremendismo teníamos novelas con un personaje central e individual con problemas existenciales y solitud, en el Realismo Social tenemos protagonistas colectivos. De esta manera, el autor puede expresar un sentimiento de solidaridad hacia las clases más pobres y humildes de la sociedad, y a la vez, criticar la manera en que esta está estructurada. Critica fuertemente a la poca moral de la burguesía y la lamentable situación del proletariado.
En estas novelas tenemos mucho más diálogo y menos narrador. Con ello se intenta eliminar lo subjetivo y con ello los análisis de los personajes, dejando al lector éste trabajo.
Las novelas buscan la simplicidad: hay muy pocas descripciones. Este tipo de novelas experimentan con el tiempo, el espacio, los personajes, el punto de vista etc.

Los hechos extraliterarios que marcan este género son mucho menos pesimistas que en el anterior. En los años 50 España empieza a salir del aislamiento y se incorpora en algunos organismos de ámbito internacional. El desarrollo del turismo y la industria conlleva cierto nivel de recuperación económica y por lo tanto cambios en los estilos de vidas, como el aumento de la migración campo-ciudad. Los jóvenes que han vivido la  Guerra Civil como niños consideran la guerra y la post-guerra desde otra perspectiva y aparecen actitudes críticas respecto al poder y a la división social entre vencedores y vencidos, estas posturas que adoptan los jóvenes se manifiestan principalmente en los círculos universitarios.

Los principales autores de este movimiento fueron:
  • Camilo José Cela 
  • Miguel Delibes 
  • Rafael Sanchez Ferlosillo 
  • Gonzalo Torrente Ballester 
  • Carmen Martín Gaite 
  • Luis Goytisolo 
  • Juan Marsé 
  • Juan Benet 
  • Ignacio Aldecoda
 La vida en el campo era dura, pero era vida....


Características del Realismo Social
  • Hay una clara influencia del cine: La objetividad del narrador (es una cámara de cine que capta), los diálogos y las conductas (behavorismo) para construir el ambiente y la mentalidad, lenguaje con variados registros
  • La crítica social deriva y se desprende del retrato de los males o deficiencias sociales del momento
  • Se experimenta con los elementos tradicionales de la narrativa, el narrador, el espacio, los personajes y el tiempo. 
  • Recoge las preocupaciones sociales y abandona la visión existencial de la década anterior
Dentro del realismo social se distinguen dos corrientes: el objetivismo y el realismo crítico.
  • El objetivismo, o realismo objetivo, presenta la realidad desde una perspectiva neutral, pues entiende la novela como un testimonio de la época. Sigue la teoría conductista o behaviorista, que según la cual, la literatura debe recoger sólo las acciones y palabras de los personajes y los ambientes, como una cámara de filmar, sin explicar los pensamientos aquéllos. Este efecto me encanta, cuando lo lees, crees realmente que estas dentro de una película gracias a lo bien que te lo describen todo, es impresionante. La novela objetivista se caracteriza por los siguientes aspectos: el autor no aparece en la obra; se limita la importancia del protagonista colectivo; se concentra el tiempo y el espacio, y es una novela sencilla de estructura y estilo. Representan este tipo de narrativa Ignacio Aldecoa, Jesús Fernández entre otros, pero sobre todo, Rafael Sánchez Ferroso (El Jarama).
  • El realismo crítico es, a menudo, una evolución del objetivismo. Así pues, pretende denunciar de forma más explicita las injusticias sociales. El escritor asume un compromiso con la realidad, ya que intenta transformarla, siguiendo las teorías de Jean-Paul Sarte y del neorrealismo italiano. Apoyaban esta tendencia las editoriales Seix Barral y Destino, así como el crítico José María Castellet en La hora del lector (1958). Las obras del realismo crítico suelen presentar personajes-tipo, es decir, representativos de si clase, antes que seres individualizados. Autores destacados de esta narrativa fueron Lauro Olmo (Ayer, 27 de Octubre), Luis Goytisolo (Las afueras) y más.
Este movimiento, no me ha causado real interés como muchos de los que hemos visto antes, per me ha gustado muchísimo porque por un momento me he llegado a relajar con las cosas que cambiaban en España. Es cierto que las cosas seguían mal, pero no es comparable a lo que ya había pasado. Estoy contento por esas personas que pudieron disfrutar de pequeños cambios tras la guerra civil.

diumenge, 1 de maig del 2011

Novela de los 40: Tremendismo


Por culpa del franquismo, toda la literatura inmediatamente anterior a la dictadura del General fue prohibida y censurada (27 y 36) debido al fuerte compromiso político que tenían y la crítica social que representaban, por lo que todos los escritores que quedaban en España eran leales al régimen, ya que todos los otros se habían exiliado o habían sido detenidos por la ley.
Al no poder coger como guía las corrientes más próximas debido a la imposibilidad de acceder a ellas, cogieron como modelo de referencia la literatura de finales del siglo XIX, caracterizada por la representación de la realidad.

Así pues, intentaron hacer una representación objetiva de la realidad, pero había tanta miseria por culpa de la guerra que terminó siendo una crítica social involuntaria, ya que no pretendían denunciar el franquismo, régimen que apoyaban, pero la situación era totalmente insostenible y eso es lo que se veía reflejado en sus novelas.

Principalmente, las novelas trataban temas escabrosos, haciendo insistencia en la miseria y la pobreza de la gente, la tristeza del país.

Este movimiento es el llamado TREMENDISMO.

La estructura narrativa es tradicional en lo que se refiere al espacio y al tiempo y sigue la tradición realista del s. XIX.

Características del Tremendismo
  • Insistencia por lo escabroso (como se puede ver muy bien en la novela Nada de Carmen Laforette)
  • Los miembros de este género eran Franquistas pero a la vez muy lúcidos e inteligentes. Esto sumado con que no eran unos acolitos del régimen les da a sus novelas un interés mucho mayor ya que se atreven a denunciar algunas situaciones cosa que no hacen los periódicos de la época
  • Retratan la sociedad pero insistiendo en aspectos duros, tétricos y degenerados
  • Los personajes están relacionados con ambientes degenerados y oscuros que son el resultado directo del conflicto de la Guerra civil, sobretodo en lo que tiene que está relacionado con lo moral.
  • La estructura narrativa es tradicional en lo que se refiere al espacio, tiempo… y tiene un enfoque con la tradición realista del siglo XIX.
Algunos de los autores más conocidos de dicho movimiento son los siguientes:
·         Camilo José Cela
·         Miguel Delibes
·         Carmen Laforet
·         Gonzalo Torrente Ballester
·         Javier Mariño
·         Josep Mª Gironella
·         Ignacio Agustí
A pesar de que la novela más importante y precursora de este género fue “La familia de Pascual Duarte” hubieron otras novelas durante este periodo literario también de gran calidad.
Josep Mª Gironella escribe la novela “Un millón de muertos”, en la que coge una familia de Girona y a través de las cosas que le pasan a la familia explica los sucesos de la época.
Otro ejemplo seria Ignació Agustí que escribe la novela “Mariona Rebull” en la cual presenta a una familia acomodada de finales del S. XIX que invierte en negocios. En la historia que nos relata el autor los negocios de la familia empiezan a decaer y Mariona, la protagonista, se casa por conveniencia en un intento de remontar el negocio familiar. Nos muestra un matrimonio desgraciado al estar formado por dos individuos de diferentes clases sociales.